martes, 15 de febrero de 2011

Puedes tirarte en la cama cuando todos se han ido. Puedes llorar, puedes gritar y chillar. Puedes caer en un vacío cada vez que cierres los ojos, puedes sentirte desgraciada todas las veces que quieras. Puedes ponerte a temblar cada vez que le veas. Puedes seguir levantandoles la cabeza y hacer como que todo te da igual, puedes decir que todo sigue igual. Puedes seguir llevando la misma ropa, hablando de la misma forma y siguiendo la misma rutina. Pero en el fondo sabes que algo se ha roto, que lo roto no se reconstruye y que puedes no volver a ser la de antes. Que tu música no te guía igual, que leer ya no te introduce a otros mundos, que a tus amigos no les interesas triste. Que no hay nada fuera que quieras ver, que no hay nada dentro.

Y también puedes rendirte y pasar de todo, pero nunca sabes si es la solución. Pero bah, ¿qué más da la solución? Mi solución siempre es la misma, llorar y echar de menos. Llorar y echar de menos.

Echarles de menos, echar de menos esos momentos, echar de menos risas, echar de menos tantísimas cosas.. Y llorar por todas esas cosas y por más, o simplemente por nada, ¿qué más da?

viernes, 11 de febrero de 2011

"Y que algún día, te perderé."

Ya, lo sé. Sé que ella tiene más paciencia y más tiempo. Que compartís casi todos gustos. Que os apasiona todo lo que tenga que ver con el sadicismo y la muerte, que yo no lo soporto. Que ella tiene tiempo de ir a tu lado a todas horas y yo no soy capaz de mantenerme un minuto en el mismo sitio. Que yo soy irritable y ella pasota. Que puedes pasar horas hablando con ella y que llega un momento en el que yo me callo y no digo nada mientras quiera. Que ella entiende tu forma de ser y que a mí en instantes se me acaba la paciencia.

Sí, sales ganando con el cambio. Yo me quedo estancada en mi forma de ser estúpida y egoista, e iré con todo el mundo sin que me importe nadie. Podré hacer que todos estén cerca, pero no confiar en ninguno de ellos. Podré estar sonriendo hasta que se acabe el día aunque no tenga ninguna gana de hacerlo, el mundo me ha enseñado. Podría volverme la persona fría que nunca he sido, podría hacer muchas cosas.

A mí tampoco me gusta esto, pero sabíamos que algún día iba a ocurrir. Te lo he dicho, repetido muchísimas veces. No soy perfecta, soy infinitamente egoista y estropeo las cosas. Lo he avisado muchas veces, no esperes que sea lo que no soy. Soy una puta niñata egoista, no puedo evitar serlo. Definitivamente ha sido mejor para ti, te será más fácil todo sin mí.

Ni siquiera sé por qué escribo esto, no sé si sigues leyendolo o has hecho como ambas hacemos con la mayoría de cosas, encerrarlas en un rincón y que no vuelvan a salir. Que soy consciente de las miradas que me lanzas y que no esperes que las devuelva. Y que ahí siguen todas nuestras fotos, canciones y cartas, por si las quieres recordar.

viernes, 4 de febrero de 2011

Levanto mi bandera blanca y que me lleve el viento,

ya no quiero seguir luchando. Que pase lo que tenga que pasar, y lo que no deba, que no pase. Estoy ya cansada de pelear y perderlo todo, de ahora en adelante, que mi mundo decida qué quiere ser, porque ya no voy a intentar mantener. Me desbordan demasiados sentimientos por sí solos, ya no tengo necesidad de meter más. Vivir una vida sin sentido, aparentemente.

"Y mírame, aun sigo siendo la misma que antes de ayer, solo que con algún fracaso encima."